LA PRUEBA DE LA MORALIDAD LIBERTARIA: UNA CRÍTICA
24-01-10
Lucas Mendes
Introducción
En un ensayo publicado en el Mises de Brasil, Molyneux decide justificar la ética libertaria utilizando el mismo método científico de las ciencias naturales (física y biología). Él decide emplear este método porque afirma que sería el mejor medio de afrontar el fuerte rechazo hacia el libertarianismo en los ámbitos intelectuales.
Considera que, aunque los libertarios hayan conseguido la aceptación de sus oponentes en lo que respecta a los méritos en eficiencia del libre mercado, así como a la imposibilidad del socialismo, los libertarios han perdido una importante batalla: no han sido capaces de vencer los argumentos morales de sus oponentes. De ahí el crecimiento del Estado y de la ideología estatista en un ambiente considerablemente favorable al libre mercado. El esfuerzo de Molyneux es loable, si bien todavía no se puede decir lo mismo de los medios con los que se procura justificar la moralidad libertaria. Con el fin de desarrollar la crítica, vamos a suponer que el lector ya haya leido su interesante artículo.
La premisa.
Al invocar el método científico para el descubrimiento de la moralidad (y de qué moralidad), el autor simplemente está exigiendo que tengamos en cuenta que la teoría moral científicamente cierta debe ser
a) Universal
b) Lógica
c) Verificable empíricamente
d) Reproducible
e) Que sea lo más simple posible
Conviene recordar que el autor define la moral como “un conjunto de leyes que pretenden identificar precisa y consistentemente los comportamientos humanos que son preferibles, de igual forma que la física es un conjunto de leyes que pretenden identificar precisa y consistentemente el comportamiento de la materia”. Según Molyneux, existen cinco razones que prueban científicamente la existencia de comportamientos humanos preferibles. De esas cinco razones, quiero examinar dos e intentar mostrar que la superioridad de la moral libertaria se ve comprometida si utilizamos el camino científico elegido por Molyneux.
El problema del argumento de elección.
Molyneux afirma, como el cuarto elemento de formación de la moralidad, que la constatación empírica de la elección humana nos revela una unidad (global) de comportamientos humanos preferibles. En palabras de nuestro autor “existen muchos ejemplos de elecciones comunes entre los humanos, lo que indica que el comportamiento preferible existe en abundancia y es parte de la naturaleza humana”. Si esto es cierto, ¿estaría yo equivocado al afirmar que asistir al programa “Gran Hermano” de Brasil es un componente apropiado para definir la moralidad, ya que en Brasil parece existir una elección común y mayoritaria? O, por lo mismo, escoger a Hitler o a Chavez como presidente de la nación, ¿sería un factor que caracterizase la moralidad de la elección, dado que es una manifestación empírica de las preferencias individuales?.
Lo que quiero decir es que la elección individual está sujeta (Mises y el mismo Rothbard hasta la época de Man, Economy and State en 1962, dirían que está totalmente sujeta) a la subjetividad del agente. Por consiguiente, si las elecciones son marcadas (aunque no lo sean de forma plena) por la subjetividad, parece que adoptar este criterio como un componente fundamental de la moralidad sería muy peligroso. Si, por ejemplo, una gran mayoría de personas se sintieran subjetivamente bien (felices o satisfechas como dirían los autores utilitaristas) por la extinción de la libertad o la vida de una minoría de ancianos considerados inútiles para esta mayoría, el procedimiento parece estar justificado como “comportamiento humano preferible”, ya que se trata de una elección común entre los humanos.
Ahora bien, puede haber una salida. Estaría de acuerdo si el autor detallase con una lista cerrada, o casi cerrada, cuáles son los “comportamientos humanos preferibles”. De esta forma se podría escapar de la trampa de la subjetividad de la elección.
El problema del argumento biológico
El quinto componente para validad la moralidad, de acuerdo con Molyneux, sería el argumento biológico. La premisa es la siguiente: los organismos tienen éxito actuando de acuerdo con el comportamiento preferible y el hombre es el organismo con mayor éxito.
Este argumento, unido al de la “elección común verificable” podría amparar, nuevamente, la violación de derechos y libertades del hombre. Démonos cuenta de que Hitler pensaba justamente que había una raza superior y que su argumento era también de orden biológico. Más allá aún: el pueblo alemán habría acertado al elegir a Hitler, dado que el autor afirma que la mente humana es la máxima expresión biológica de comportamiento humano preferible, algo que fortalece la elección del Führer, ya que fue a través de la mente que el pueblo había elegido al mejor.
Molyneux reconoce que la biología incluye tres formas de “aleatoriedad”: el ambiente, la mutación genética y el libre albedrío. Pero lo curioso es que, para el autor, la vida humana también está sujeta a estas tres aleatoriedades, como si los seres humanos no fuesen capaces de pensar metafísicamente, de pensar en el absoluto, de sentir miedo y duda en relación con la muerte, de pensar en la justicia, etc. elementos cognitivos típicos de los humanos (y ausentes de todos los demás organismos vivos), algo sobre lo que la biología o el método científico no pueden proveer de medios para su investigación. Molyneux expresa así su limitada visión:
“Los biólogos no tienen problemas al clasificar ciertos organismos como humanos porque comparten características comunes y fácilmente identificables, solamente los moralistas parecen tener esa dificultad.”
Pero es claro que los moralistas se encuentran con esta dificultad. Generalmente los moralistas desde Platón y Aristóteles, no olvidan que el hombre se define no sólo en base a su concepción física o biológica, o como prefiere nuestro autor, en base a esa concepción científica. La constitución del hombre sobrepasa la capacidad de aprehensión del método científico.
Consideraciones finales.
Al examinar los dos argumentos que, según Molyneux, sirven de base para la definición de moral que culminaría en la justificación moral del libertarianismo, advertimos que el método científico propuesto por el autor padece de importantes lagunas que pueden desembocar en la violación de libertades y de derechos básicos del hombre. Esto significa que su método no es adecuado para establecer la moralidad, y que resulta aún más inadecuada para demostrar la superioridad moral del libertarianismo.
En fin, comprender las posibilidades de conocer al ser humano y, por tanto, la moralidad solamente de acuerdo con el ámbito de competencia del “método científico”, parece ser una actitud paradójicamente poco científica que no sirve para los propósitos de justificar una moral humanamente válida.
Artículo publicado originalmente en el blog de Lucas Mendes.
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Comentarios: 1
Dante Bayona (viernes, 12 febrero 2010 17:03)
¿de qué tipo de "empiricismo" está Molyneux hablando?
Si está hablando del empiricismo popperiano, está errado.
Como varios libertarios han demostrado [Mises, Rothbard, Hoppe, R. Long] el método empiricista cientificista es inaplicable a las ciencias sociales.
Sobre esto hay mucho material en Mises.org
Praxeology: The Austrian Method
HH Hoppe
http://www.youtube.com/watch?v=hiXcO3pcR8I
Hace un tiempo hice un audio explicando el asunto:
Metodología Austríaca: contra la econometría y contra la matemática.
http://www.youtube.com/watch?v=OcGlLArtmgc
Ahora, a un nivel más general, se dice también que la praxiología es empírica, porque corresponde al mundo real.
Por eso el escrito de Molyneux por momentos parece ser cierto, y por momentos no.
¿Los libertarios modernos "no han sido capaces de vencer los argumentos morales de sus oponentes"?
Y los trabajos de Hoppe, Rand y Kinsella qué?
A Private Law Society (by Hans Hoppe)
http://www.youtube.com/watch?v=pzglDS88u50
Hoppe on "The Economics and Ethics of Private Property"
http://www.youtube.com/watch?v=j3SLqDs7fsc
El trabajo de Molyneux suena bien a medias, porque suena a ley natural.
Es cierto que los seres humanos deben seguir ciertas reglas para poder vivir tranquilos, para poder "florecer". Eso lo dijo Rand, y no se necesitan pruebas empíricas para probarlo. Mejor dicho las pruebas empíricas recrean lo que la razón dice.
Dado que los recursos naturales son escasos, los hombres pueden entrar en discusión por el control y uso de esos recursos, y pueden entrar en conflictos violentos.
¿cuál es la solución al problema?
¿cuál es la "única" solución al problema?
La única solución al problema es la propiedad privada [esa es la ley natural, sólo con esas reglas se puede vivir tranquilo.]