COSAS QUE NO PUEDE RECONOCER UN NEOLIBERAL CON AMIGOS

25-8-10

Daniel Ballesteros

 

Las personas evolucionan: ahí tenemos a Donoso Cortés (de liberal a carlista), Carlos Semprún Maura (del comunismo al conservadurismo), Unamuno (de independentista y ateo a españolista y católico atormentado), Gustavo Bueno (del ateísmo materialista a la defensa del catolicismo sociológico), Jon Juaristi (del independentismo al españolismo), Chesterton y Tony Blair (del anglicanismo al catolicismo), Bernard Nathanson (de abortista judío y ateo a provida católico), André Frossard (de ateo comunista a católico), San Pablo, San Agustín, etc.

 

Por mi parte, considero que mi evolución ha consistido en un alineamiento progresivo y total con el magisterio de la Iglesia Católica, enriquecido en asuntos que éste no trata en detalle por el contacto con gente que se sitúa dentro de la ortodoxia pero tiene ideas particulares, como son los católicos neoliberales (ojo: no digo neoliberales católicos, y hablo de neoliberalismo para diferenciarlo del liberalismo clásico, no para motejarlo despectivamente) y los tradicionalistas. Si tuviera que citar varios ejes de la transformación serían los siguientes:

 

-  Postura en favor de la confesionalidad del Estado: no sólo es consecuencia lógica de las lecturas de la atea Oriana Fallaci o del liberal agnóstico Marcello Pera, o de la brutalmente sincera forma de ver el mundo de los miembros tradicionalistas de la CTC, sino también de un replanteamiento del papel de la religión y la moral en las sociedades humanas. La confesionalidad -con tolerancia religiosa- permite el ejercicio de la libertad religiosa, aunque reserva para una religión la prerrogativa de informar la moral y las leyes del Estado. Al respecto cabe realizar dos observaciones.

 

En primer lugar, es curioso observar cómo muchos neoliberales asocian indiscriminadamente confesionalidad con persecución religiosa, pero no asocian aconfesionalidad con laicismo y ambos con ateísmo, estando esto último bastante más extendido que lo primero y siendo bastante más obvio en el mundo real.

 

En segundo lugar, países confesionales cristianos son Inglaterra, Escocia (SÍ, LAS DOS PATRIAS DEL LIBERALISMO), Finlandia, Noruega, Dinamarca, Grecia, Vaticano, San Marino, Malta, Mónaco, Islandia, Armenia, Argentina, Panamá, Costa Rica, Haití... y hasta donde yo llego, en ninguno de esos países el Estado agrede a musulmanes, judíos, protestantes o católicos, aunque pudiera restringir sus posibilidades de participar en la vida política. Se trata por tanto de una restricción de la libertad política y civil (en tanto en cuanto no pueden informar ambos ámbitos con sus leyes religiosas pues la religión de Estado tiene la prerrogativa), no de la libertad religiosa. No pasa lo mismo en los países de confesionalidad musulmana, lo que para mí supone una diferencia esencial entre las diversas confesiones cristianas y las islámicas.

 

Es cierto que muchos de esos Estados cristianos son confesionales de iure, pero confesionalmente ateos de facto, pues sus leyes niegan el derecho a la vida humana (aborto y/o eutanasia y/o investigaciones con embriones), desvirtúan la institución familiar (divorcios, gaymonio y adopción por homosexuales), respaldan la ideología de género, la desigualdad legal, la confiscación impositiva, etc, etc. El ejemplo paradigmático es Argentina, donde recientemente su gobierno ha legalizado el gaymonio y la adopción por homosexuales. Tales naciones se hallan a sólo un paso lógico de abandonar la confesionalidad, como consecuencia no de una decisión deliberada de un "libertador", sino de la dinámica misma de la sedicente "democracia liberal" que tantos intelectuales liberales (como el mismo Hayek) despreciaron.

 

- La "democracia" como problema: en términos técnicos clásicos -que son los que de verdad aclaran algo- (la ciencia política moderna me recuerda a la tortilla deconstruida de Ferrán Adriá, a los lienzos "contemporáneos" de Koko y Michael o la mierda de artista de Piero Manzoni) nuestras "democracias" modernas son simples oligarquías cuyos integrantes son elegidos cada varios años por sufragio, siguiéndose unos esquemas de ponderación de voto discriminatorios y por tanto fraudulentos de pleno derecho, pues violan el principio de igualdad individual ante la ley (¿por qué motivo mi voto valdrá menos que el de un catalán?).

 

Una vez elegidos los representantes, éstos se dedican a aprobar las leyes que les da la santísima gana, saltándose si hace falta los principios fundamentales del derecho (vida, libertad, propiedad privada), la igualdad ante la ley, la confesionalidad constitucional allá donde rigiere, la moral cristiana que constituye nuestra espina dorsal como sociedad, etc.

 

Una democracia liberal que a la vez es un Estado confesional, niega a los seguidores de algunas religiones ciertas parcelas de libertad política, con lo que los representantes de los fieles de la religión de Estado, pueden muy bien decidir anular parte de la libertad política de sus propios representados, para que así ninguna religión pueda informar las leyes. ¿Por qué motivo? Pues para alcanzar más fácilmente mayorías parlamentarias (ofreciendo no discriminar religiones, aborto libre, adopciones y matrimonios al gusto, divorcio al gusto, gasto público desenfrenado...) y con ello el poder. Como consecuencia, desaparece la influencia de la religión en el orden legal y comienzan a introducirse aberraciones legales procedentes de sectas ateas, pseudocristianas, dudosos grupos de presión, etc.

 

-  El hiperracionalismo neoliberal: quien haya leido algo de Locke sabrá hasta qué punto este hombre no podría ser considerado liberal hoy en día. Él mismo abogaba por un Estado confesional, la no autoagresión "nadie sobre sí goza de poder absoluto y arbitrario, ni sobre los demás tampoco, que le permitiere destruir su vida o arrebatar la vida o propiedad ajena”), la persecución de los católicos, etc.

 

Sigo sin entender cómo es posible que se llame padres del liberalismo a unos protestantes del siglo XVII que no sabían qué cosa era el término "liberalismo" que habrían de inventar unos españoles en las Cortes de Cádiz del XIX (por esa regla de tres, también Santo Tomás era liberal sin saberlo). Me pregunto también cuál es el motivo de que se diga que los escolásticos de Salamanca y Coimbra del siglo XVI y XVII son precursores del neoliberalismo austríaco, cuando muchas, muchísimas, de las ideas escolásticas proceden de Jenofonte, Platón, Aristóteles, Séneca, San Agustín o Santo Tomás.

 

¿Significa esto que los neoliberales son herederos de una antiquísima tradición intelectual que se remonta a la Antigüedad vía Edad Media? (más o menos lo que reclama el lumpen masón). Pues no. Los escolásticos son CATÓLICOS, no protestantes, y su pensamiento se ha incorporado al magisterio de la IGLESIA CATÓLICA, no al neoliberalismo, tan atomizado como sus equivalentes sectas protestantes precisamente a causa del mismo defecto: el "libre" examen o, dicho con propiedad, la "autonomía" o "autarquía" o "anarquía" de examen... es decir, "yo defino las cosas como me da la gana, para que mi teoría quede como a mí me gusta". En lo poco que el neoliberalismo tiene relación directa con la Antigüedad clásica o la escolástica es en la repetición de multitud de errores intelectuales que se supone habían sido superados por los intelectuales católicos(particularmente curiosa la similitud del pensamiento de Epicuro con el hedonismo misiano y el materialismo marxista ¿coincidencia?) y no es el menor la simple estafa intelectual en torno a conceptos como libertad (Isaiah Berlin), la autopropiedad (una idea muy antigua) o el individualismo metodológico (tratamiento del individuo como átomo social y no como persona).

 

Se me hace atrayente la idea de que el Liberalismo como tal nunca ha existido antes del siglo XIX, y que debido a esa inexistencia de abolengo, se ha tenido que inventar una genealogía para presentarse como una ideología respetable, ello explicaría parcialmente el hecho de por qué el socialismo -heredero legítimo de la Ilustración- se denomina liberalismo en varios países anglosajones... y es que si el liberalismo reclama para sí la misma paternidad intelectual que el socialismo, ¿quién es el verdadero hijo?

 

Sea como fuere, particularmente querida le es hoy día a los neoliberales la presentación de credenciales católicas escolásticas, con las que se pretende atraer al incauto y bienintencionado católico. No es nada nuevo, hace muchos años le fue aún más querida la idea de una filiación protestante.

 

Tenía razón el Papa cuando decía algo así como que o el Liberalismo reconocía sus raíces cristianas o no era Liberalismo. De hecho si nadie se sabe qué cosa es el neoliberalismo, si libertario, anarquista, anarcocapitalista, minarquista, etc. es que éste carece de identidad clara, con lo que es muy sencillo que adopte la visión humana y política del Cristianismo, dejando de estar sometido a vaivenes para constituir una corriente ideológica católica ortodoxa que, esta vez sí, tiene sentido dentro de la Iglesia Católica, pero que muchos neoliberales no considerarían "Liberalismo pata negra".

 

P.D.: Por cierto, el lector curioso se habrá dado cuenta de que hablo de igualdad legal pero se niega la igualdad legal a las religiones y por consiguiente se restringe la libertad política de fieles de tales religiones. ¿No parece esto una "incoherencia" inadmisible? Pues no. Con la misma excusa el laicismo hace exactamente eso con el ateísmo de Estado. ¿Es legítimo que se haga con una religión? Pues sí, ya que como dije, siempre ha de haber unos principios que informen la moral y el Derecho, pero de por sí esto no implica legitimidad… en última instancia la legitimidad procede del respeto a la vida, la libertad y la propiedad que tal religión infunda a las leyes positivas. Y la religión católica provee de tal legitimidad.

 

 

 

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