AVATAR Y EL DERECHO DE PROPIEDAD
12-2-10
Martín Krause
El último éxito comercial de Hollywood presenta la vieja fórmula de la lucha entre buenos y malos y el triunfo final de la justicia; sólo que, en vez de ser los yanquis los buenos y los
nazis los malos, los primeros son una tribu naturista de la cual Cameron, director de la película, apenas muestra de qué se alimenta y qué extrae de la naturaleza (parece que cazan pero tratan
bien a las víctimas) y los otros, una perversa compañía motivada por la maximización del lucro.